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Transformer, el catálogo

transformer_00Introducción

Con este texto, se da inicio a una nueva sección en este medio: Crítica de Catálogos y Textos sobre Arte. La idea -nuestro objetivo- es ampliar las discusiones temporalmente y restringir los discursos. Es decir, establecer discursos que puedan ser desarrollados una vez acabada la exposición o instancia -incluso meses y años después- y, de este modo, poder dialogar de manera más pausada. Si bien nuestra intención crítica tiende hace tiempo a detenerse a observar las exposiciones no como hechos aislados, pero sí como objetos particulares, la exigencia pseudo periodística de cubrir la exposición nos obliga a apurarnos, a terminar los textos a tiempo. Es decir, antes de que acabe la exposición. Si bien esto es bueno en tanto régimen ordenador (necesario para escribir), establece limitantes a ratos un poco incómodos. Restringir los discursos es en realidad decir acotar el objeto de análisis extrapolándolo. Para poder hablar de una exposición o artista, para analizar ese objeto, se puede comprimir aún más el filtro por el que se mira. En este caso, es el texto sobre ese objeto. Esto permite ya no establecer un discurso sobre la estructura que constituye un objeto, sino sobre uno de los mitos que rondan esa estructura. Cada vez más apretado.
Uno de los motivos por los que Arte y Crítica existe, es por la confianza que tenemos en que los análisis son más exhaustivos cuando el objeto del discurso es más acotado y específico. ¿Una suerte de academicismo? Puede ser. Como puede ser también una reacción a los discursos que quieren hablar de todo, abarcarlo todo y que, para lograr ese objetivo, hablan finalmente de una rarificada concepción de Cultura. Pero no hagamos en este texto lo mismo que se critica, no ampliemos el discurso más allá de lo que en realidad se quiere tratar. Básicamente, el acotar el objeto de análisis extrapolándolo –en este caso- es analizar una cosa a través de un objeto que habla del primero. Este acto, tan simple y reducido -si se compara con la cantidad de veces que se hace lo mismo en las notas al pié de un texto crítico- queremos aislarlo y estirarlo. Se podría decir, una nota al pié extendida.  

 

transformer_el_catalogo_01TRANSFORMER, el catálogo

Durante enero de este año (2005), se presentó en el galpón del Centro Cultural Matucana 100 la exposición colectiva TRANSFORMER. Curada por Mario Navarro, la muestra tenía dos aspectos que de inmediato se establecían como pivotes de la muestra: (1) las obras iban cambiando y mutando en si mismas a medida que pasaba el mes de exhibición y (2) las obras, desde estos cambios físicos, hacían alusión (al menos en conjunto) al proceso de “transición democrática” vivido en Chile después de terminar la dictadura dirigida por Pinochet. El catálogo de TRANSFORMER salió varios meses después, trayendo nuevamente la exposición a la discusión y al interés de quienes recibimos el impreso. Éste se compone de textos de presentación general, textos e imágenes dedicados a cada participante, imágenes en color y los mismos textos en ingles. Esta crítica trata principalmente del texto El Paraíso, el desecho: Paisaje en homenaje a la muerte de Ana Ríos, de Juan Pablo Díaz.

Luego de una hoja en que se reitera la portada, de los créditos y el índice, lo primero que es catálogo “en si” es una reproducción del formulario de la Comisión Nacional Prisión Política y Tortura. Esto es lo más cercano a una declaración de principios directa que he visto en mucho tiempo. No sólo se incluye, como primer documento del catálogo, ese formulario, sino que se incluye en realidad una imagen escaneada de las hojas del formulario, que fueron dobladas y levemente arrugadas como cualquier documento metido en una mochila. Esto inserta la primera cuestión: un TRANSFORMER nunca es, siempre parece. Este documento deja de ser el documento cuando surgen sus rastros de reproducción. Algo de esto se cuela en el texto de Juan Pablo Díaz.

El autor nos presenta una transición que es en realidad un narrar, que es lo que se dice de lo que no está a la vista, lo que está en la oscuridad. “La oscuridad narrada, no visible, no observada, es, ciertamente, parte del mundo, pero sólo lo es a partir de lo fabricado por el hombre, a través de sus objetos y sus obras, todas ellas aparentemente iluminadas. Esta oscuridad narrada, es traída, a fuerza, al lado de lo visible.” (pp. 23). Lo que nos dice Díaz durante todo el texto es que esa narración, ese movimiento de transformación es una suma de relaciones particulares y personales, entre los rastros y sus proveniencias ocultas. Un cuerpo de un detenido desaparecido no es cuerpo en si, lo es en el descuidado y rutinario caminar de su madre hacia una manifestación, con el cartel con la foto de su hijo, lo es en la sensación punzante de darse cuenta del “miembro fantasma” que es un marido asesinado. Ese momento en que la viuda, no como viuda sino como amante, se da cuenta de que no existe ya esa persona, por que la mataron. Esos cuerpos, esas personas muertas sólo salen de su mítica (fantasmal) pseudo presencia al ser recordados particularmente, en cada persona cargada de cariño. Juan Pablo Díaz nos recuerdas que el acto de representar algo es trabajar con los reflejos y los modelos. Con el proceso de reconstrucción de algo que no existe. Pero también nos dice que esa representación es casi mítica, es retratar algo que no tiene que ver con lo que se ve, por que es algo que buscamos y que no podemos ver.

Como se puede notar, el texto analizado tiene una fuerte carga emotiva que, evidentemente, se ha apoderado de este texto también. No es lloriqueo. O si, pero es también un recordatorio: el dolor y el sufrimiento es particular y privado, no puede ser de otra forma. Y, respecto a lo acontecido durante la dictadura, el sufrimiento es un doble de algo que no está más que en el reflejo de los objetos, es decir, en una oscuridad otra.

Hace algunos años encontré un ejemplar de la revista La Ciudad de los Césares en casa de mi abuela materna. En la revista, un artículo extremadamente bien escrito, intentaba probar durante unas nueve planas que el llamado Holocausto podía ser un montaje, que los datos eran errados y exagerados y los testimonios “de segunda mano”, que nadie vio la quema de cuerpos, sino que “supo”, “escuchó”. Este texto jugaba perversamente con esa incapacidad de tener entre manos lo acontecido, pues para decir lo ocurrido sólo se puede estar hablando de un algo oscuro, no existente en el presente. Además, si los testigos son los eliminados y el único rastro es la falta o los restos, pensar en enunciar la falta de pruebas presentes es un juego perverso.

Las obras de TRANSFORMER se movieron bajo la misma lógica narrativa, pero no intentando justificar o relativizar un hecho, sino remarcar un movimiento que es falso, un umbral teórico sobre dibujado. Me remito al primer ejemplo de obra que trata Díaz: Venda Sexy Discoteque de Iván Navarro. En esta obra lo que se arma, la imagen resultante se establece por el reflejo de la luz que un objeto produce sobre un espejo, y la reiteración de esa imagen que se degrada hasta desaparecer, siendo finalmente la imagen en nuestra cabeza la que nos es mostrada. Entonces, ese acto de imposibilidad de ver lo que supuestamente está (pero que sabemos que no es más que nuestra tendencia a continuar una secuencia) se transforma en la imagen. Esa transformación, que es un cuerpo no concretado, parece lo único definitivo. Y la obra se torna pesada por eso, por que nos pasa a nosotros el cuerpo. “(…) las imágenes que forman los espejos enfrentados, que iluminan los mismos focos reflejados, son imágenes que no son parte de la superficie de cada espejo, sino que se escapan y pasan a formar parte del mundo, ya no de la obra sino del sujeto que observa.” (pp. 19)

Uno de los aspectos centrales de TRANSFORMER, es que reacciona a lo que Mario Navarro (lo dijo en la charla inaugural) entiende por un estancamiento en las artes visuales en general, en la que se habrían perdido las búsquedas y la experimentación que habrían caracterizado el arte de la llamada Escena de Avanzada. Este estancamiento, a mi parecer, se puede leer como una relación demasiado directa entre lo que se espera de una obra o artista y el resultado. Una concordancia floja entre el supuesto lugar y el lugar final que ocupan las obras de arte. Ante este juicio, es evidente que TRANSFORMER fue un espacio en que efectivamente se retomaron las instancias de experimentación a través de una tesis grupal, de un asunto a tratar (operación estratégica tan característica de los 80). Pero el texto de Díaz nos recuerda el aspecto que hizo que TRANSFORMER se alejara de la melancolía: la manera de abarcar el asunto de la transición no se realizó mediante juicios sociales y políticos mesiánicos. No fue una versión más de la crítica artística con aliento a fascismo ideológico (véanse los continuos llamados a “abrir los ojos” de los cantantes de grupos hip hop), en los que se invita a ver la realidad, la verdad, y todas esas acepciones que son particularidades tratadas como absolutos. Al contrario, TRANSFORMER se nos presenta, a través del texto de Díaz, como una serie de particularidades que tocan lo general siempre desde ese micro espacio sentimental y social. Al parecer, la participación ideológica no puede tomar la misma forma del objeto de molestia o crítica.

Paisaje en homenaje a la muerte de Ana Ríos es un texto que actualiza la relación afectiva con los hechos de la historia reciente de Chile y que sitúa las obras de TRANSFORMER en ese espacio de micro compromiso. Recuerdo el documental Salvador Allende (Patricio Guzmán) y mi incomodidad con el tono del discurso, con la forma y las palabras, la labia. Todos los aspectos de la forma en que el propio Guzmán habla durante los primeros minutos del Film me parecía un idioma lejano, entendible, pero casi como hecho antropológico. En la mitad del documental aparecen un par de testimonios que hablan de “ya no es lo mismo” y ahora, habiendo leído el texto de Díaz, puedo responder “si, no es lo mismo, ni mejor ni peor”. El texto del catálogo me parece más cercano por que lo primero que me produjo fue extrañeza, pues un texto extremadamente narrativo, que va de un segmento a otro, dejando espacios de reflexión al lector para que establezca los lazos se me aparece, en definitiva, como una manera lógica de abarcar los discursos. O esta clase de discursos.



Post.

En un principio, cuando visité la exposición, me entusiasmó esa suma de estrategias de movimiento y cambio. Lentos. De la exposición. Me pareció una exposición “alegre” en el sentido de su manera de abarcar el momento de exposición como efectivamente un evento. Luego, al recibir el catálogo, me doy cuenta que ese movimiento no era el que parecía, sino un arrastre lento. Así como los caricaturescos rostros inflables y desinflables de Matías Iglesis, o como el insoportable ambiente musical de Venda Sexy, TRANSFORMER se me aparece ahora como un cuerpo asfixiado y tranquilo. Claro, la transición.

Más información:

www.marionavarro.org www.m100.cl

 

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Ficha Técnica del Catálogo:
Publicado con ocasión de la Exposición Transformer, organizada por el Centro Cultural Matucana 100. 7 de enero – 5 de febrero 2005.
Diseño: Daniel Goldsveig y Mario Navarro
Fotografía: Daniel Goldsveig, Francisca García, Juan Pablo Díaz .
Impresión: Impresora y editora Andros.
Escriben: Mario Navarro, Rodrigo Galecio y Juan Pablo Díaz.
Edición: Mario Navarro
143 páginas.
Curador exposición: Mario Navarro
Asistente de Curador: Paula Salas

 

Comentarios
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montserrat gonzalez   |189.230.204.xxx |2012-02-15 15:10:07
Buenas tardes
Estoy haciendo la tesis para concluir la maestría en arte moderno y contemporáneo y el tema que abordo es el catálogo de exposición, uno de los subtemas es el catálogo como recurso para conocer el pensamiento estético y la crítica de arte. Seguramente usted sabe que hay pocas fuente de donde obtener información respecto al tema. Me gustaría saber si usted tiene algo publicado al respecto o si sabe de algún otro autor.
Le agradezco de antemano su ayuda.

Montserrat
daniel  - Para conocer mas   |200.30.239.xxx |2012-02-18 14:48:36
Hola montserrat:
Hay bastante material en el CEDOC, que dirige Soledad García, y en algunos otros lugares y publicaciones donde se aborda la importancia del catalogo de arte como lugar para desarrollar el pensamiento estético y político.
Si quieres escribenos a arteycritica@gmail.com y te podé entregar más información específica donde encontrar información sobre catálogos y textos que abordan su importancia.
saludos

Daniel Reyes León
director de arteycritica.org
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