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Traducciones

Jeroglíficos entre culturas
Críticas
escrito por Milena Fey   
12 de junio de 2009

El artista materialista y su arte Romántico


  Las obras de Diego Lorenzini son híbridas. En ellas, dibujos clásicos se mezclan con garabatos, elementos del cómic y caricaturas. Por otro lado, él combina sus imágenes con textos propios que muchas veces son canciones. En su trabajo, el diálogo entre distintos estilos y sus respectivas connotaciones son lo primero que salta a la vista.

  Para él, claramente no significa lo mismo un ratón dibujado de manera neoclásica que dibujado al estilo Disney.

  Así, él juega con errores que incluye en sus obras a propósito, pero no solo intelectualmente en el proceso de su lectura si no que, literalmente, al integrarlos como consecuencia de una lucha técnica contra el dibujo. Pues Lorenzini trabaja sin bocetos ni gomas de borrar: una obra nace una sola vez y sobre una sola hoja, aun cuando el proceso de creación pueda durar meses o a veces incluso años. Aún cuando naturalmente Lorenzini tiende a dibujar rápido, él se esfuerza en trabajar lentamente y tomarse el tiempo para revisitar y retocar sus obras.

  La rapidez la encuentra peligrosa; son precisamente los tropiezos y borrones sobre una misma figura los que le permiten descubrir nuevos lugares gráficos.

  Por otro lado, este método contribuye al affair que todas sus obras tienen con un aparente sinsentido. Como todo retruécano, los múltiples significados de sus dibujos no se abren al observador de manera inmediata. Siempre hay un sentido que se adelanta a los demás dependiendo de donde y por quien es leído. Esta confusión se produce principalmente debido a que Diego Lorenzini extrae intencionalmente sus imágenes del contexto cultural en que nacieron. Por ejemplo, Un hombre con caperuza y trompeta – que en Chile es conocido personaje de la televisión – a los ojos del observador europeo se transforma en una mujer musulmana con burka y trompeta, transmitiendo un mensaje completamente distinto. Sobre este proceso Diego Lorenzini usa la comparación con jeroglíficos, con adivinanzas culturales:
  “No es lo mismo un objeto que su adivinanza“


  Como artista chileno, para él la descontextualización es un tema cotidiano. Tal como el idioma castellano, muchos otros elementos culturales forman parte de un contexto distinto del cual fueron creados. De esta manera no es de extrañar que en sus estudios universitarios el enfoque estuvo centrado en artistas europeos. Todas las obras que hoy finalmente ha podido ver en originales en museos tales como la Alte Nacionalgalerie en Berlin o la National Gallery Londres, ya las había estudiado en profundidad por medio de copias o impresiones en libros desde Chile. Teniendo esto en consideración, resulta interesante ver cuanta importancia él da a que los observadores de sus obras sientan la diferencia entre original y copia. Sin duda, lo extraordinario de sus dibujos se hace sentir cuando uno los ve en original. Paradójicamente, sus trabajos, por su obsesión miniaturista y técnicamente impecable, muchas veces parecen impresos.

  Lorenzini usa materiales simples: papel y bolígrafo, a veces lápiz y tempera. Así da la posibilidad al observador de identificarse con su trabajo y de sentirse cercano gracias a que sus materiales son extremadamente coloquiales. Pero también escoge este material y formato de manera consciente para facilitar una convivencia con su arte. Una carpeta con sus dibujos le acompaña siempre. Sus imágenes nacen y crecen en cualquier lugar, y muchas veces, producto de sus viajes, también terminan en cualquier lugar. “La verdad es que siempre es difícil vender trabajos de arte, pero es increíble ver como todo el mundo los ama como parte de pago…hace un tiempo descubrí que esto es particularmente conveniente cuando se está de viaje ya que puedes dormir y comer en muchos lugares a cambio de dibujos”.

  Diego Lorenzini es un artista interesado en el materialismo, pero no precisamente como un concepto referido a aspectos financieros, sino que a la materialidad de la obra arte que se encuentra como medio entre el artista y el observador. Su notorio cuidado por la artesanía de sus obras responde a que no solo no es lo mismo un objeto que su adivinanza si no que tampoco es lo mismo una buena adivinanza que una mala adivinanza. “Por mucho que dos acertijos signifiquen lo mismo, también están las rimas y la música…en esencia, muchas canciones de Lucho Jara dicen lo mismo que las canciones de Víctor Jara pero esto no quiere decir que sean iguales…por otro lado, también está lo que entiende la gente que las escucha y muchas veces es completamente distinto a lo que Luís o Víctor pensaban sobre ellas”. El describe este mismo proceso aplicado en sus dibujos como un viaje gráfico en cuyos dos extremos hay diversas ideas, sentimientos y conclusiones. La obra de arte se encuentra en el medio y es lo mas importante, tanto el artista como el observador se vuelven secundarios. La obra viaja de país a país, de interpretación a interpretación. Finalmente el Romántico es la obra de arte. El artista es meramente un materialista.

  En Chile Diego Lorenzini se dio a conocer cuando caminó 257km a pie de Santiago a su ciudad natal, Talca, con una tortuga en sus brazos. “Quería escribir una fábula, y las fábulas están basadas sobre hechos verdaderos…No tenia mas alternativa que realizar ese viaje con una tortuga para crear el hecho real para mi fábula”. Igualmente extraordinaria fue la fundación del movimiento “Novista” durante su estadía el año 2007 becado en Buenos Aires. Remitiéndose a que estamos viviendo en un tiempo en el cual cada vez se vuelve más y más complicado crear algo nuevo, los miembros del movimiento Novista realizaron pequeños proyectos de arte cada mañana durante un mes cuya única restricción era que no podían ser una repetición de algo; tenían que ser nuevos en algún sentido. Por medo de una investigación minuciosa, la tarde servia para averiguar si los actos artísticos matinales verdaderamente no existían antes. Como miembro fundador, Lorenzini escribió un manifiesto en el cual, entre otras cosas, se determinaba que durante el mes de proyecto la nutrición se debía limitar solamente a pasas y agua. Como era de esperar, solo una semana y media después de su fundación el movimiento se disolvió. Si bien la magra alimentación era una de las cosas que mas estresaba a los artistas, lo que realmente provocó la rendición de sus miembros fue el hecho de que ninguno de los proyectos artísticos ejecutados, que a esas alturas destacaban por su trivialidad, abstracción y excentricidad, había sido verdaderamente nuevo. El proyecto fracasó. Los Novistas se rindieron. Diego Lorenzini quedó atrás con un saco de pasas. El comenta: “Fracasar es un tema que me fascina. Ese proyecto, desde el principio, fue creado para fracasar, pero eso no lo volvió menos interesante.”

  La convivencia con su arte y el viaje son temas que vuelven al tapete constantemente al conversar con Diego Lorenzini. Una gran inspiración para él es el artista alemán Johann Moritz Rugendas, quien, durante la mitad del siglo XVIII viajó por Centro y Sudamérica para documentar en imágenes, los estudios naturalistas y sociológicos que las empresas europeas realizaban de la vida en este continente. Al igual que Rugendas, Diego Lorenzini prefiere vivir en países nuevos y no meramente viajar. Es así como la instalación que presentó en la feria de arte Illustrative 2008 en Zurich, estaba compuesta por cuarenta dibujos que se crearon sin excepción durante su estadía de un año en Berlín. Estos reflejaban un nuevo período de su vida en una ciudad desconocida en la que se habla un idioma que él no maneja. Mas aún que antes, sus dibujos le sirven como jeroglíficos, le reemplazan el idioma y le sirven como medio de comunicación y expresión. La exposición actual “Boom Boom”, por el contrario, refleja un viaje mas largo, incluyendo trabajos nos solo gestados en Berlín si no que también en Santiago, Buenos Aires y Talca.

  Es de suponer que el viaje será una temática que seguirá influyendo en su trabajo ya que su viaje continua. Actualmente el dibujante -se considera un dibujante antes que un artista- vive en Londres, en donde se dedica, entre otras cosas, a sus nuevas obras y su trabajo como compositor y cantante del grupo de música no-experimental Varios Artistas.



Links:
http://www.johanssen-gallery.com/artists/diego-lorenzini/

http://www.myspace.com/variosartistas

Milena Fey
(1983, Siegburg, Alemania). Bachelor en Liberal Arts y Master en gestión Cultural de la Universidad de Masstricht, Países Bajos. Durante sus estudios de pregrado realizó un intercambio de un año en Chile y luego volvió al país para trabajar como investigadora para Docomo y desarrollar su tesis de master en Valparaiso. Actualmente vive y trabaja en Bonn.

Boom Boom estará abierta hasta el 9 de Julio de 2009.

 

Comentarios
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Pedro Pablo   |190.161.185.xxx |2009-06-16 13:29:56
Hola. Bueno me parece muy interesante y bien escrito el texto, presenta de manera bastante acertada el trabajo de Diego.
Felicitaciones.
Pero debo hacer una acotación, Juan Mauricio Rugendas (1802 – 1858), es un personaje del siglo XIX.

Saludos.
JOSE VILLACIS  - el arte   |157.100.238.xxx |2009-06-25 15:00:47
en relidad me agrada o motiva mucho cuando podemos admirar propuestas innovadoras. agradecimientos
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