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Entrevista a José Luis Ocaña
Entrevistas
escrito por Cecilia Benito García-Retamero   
25 de abril de 2011

  Para conocer más en profundidad su trayectoria profesional, hemos querido hablar con el ilustrador, guionista y animador CG malagueño, José Luis Ocaña, que actualmente integra el equipo de artistas que exponen en La Gallery Montreal, galería canadiense que se dedica a la exhibición y venta de originales de la Marvel, DC, Dargaud.
  De formación autodidacta, su interés por el dibujo y la pintura se remonta a la infancia, pero es a los diecinueve años cuando su actividad como dibujante se convierte en una práctica constante. Participante activo desde 1991 en el mundo del cómic, sus ilustraciones han sido publicadas en distintos medios de comunicación como el periódico ‘El País’ o ‘La Opinión de Málaga’. Como director técnico de la Productora Spintoon de Granada, realiza en 2008, “OUTzIDE”cortometraje de Animación 3D en 35 mm de 10′ de duración, producción que cuenta con la colaboración de profesionales de reconocido prestigio como Arnau Bataller (B.S.O) y Marc Blanes (El laberinto del Fauno).

C.B: ¿Te consideras sobre todo ilustrador, animador, dibujante...? ¿cuál crees que es tu especialidad?
J.L.O: Buena pregunta...dibujante, ilustrador, es lo que mejor se ajusta a mi perfil, ya que lo de animador vino más tarde y hasta ahora no había logrado un buen nivel; se necesita mucha práctica, mucha observación de gestos y movimientos.

C.B: ¿Más precisión, quizás?
J.L.O: Más constancia y precisión para que los movimientos sean ágiles y no toscos, pero también se necesita una ajustada medida del tiempo.

C.B: ¿Cómo es el proceso?
J.L.O: Debes tener muy claro cómo son tus personajes, su perfil psicológico, su peso, sus costumbres, manías, su nerviosismo... porque todo en su conjunto te da las claves para una buena animación. Muchas veces, recrear uno mismo esos gestos delante de la cámara ayuda a lograr que sea más creíble, más real. Una acción tan simple como levantarse de una silla, hace que en vídeo el trabajo sea mucho más serio y convincente. Además, están las doce leyes de la animación, que paso a paso y aplicando todas ellas, es difícil equivocarse, pero como te digo, es un proceso lento de ensayo y error.


C.B: Entonces, ¿primero recreas tú mismo los gestos delante de la cámara para luego hacer que el personaje siga tus movimientos y así conseguir credibilidad en las acciones?
J.L.O: Sí, pero el personaje por sí mismo no calca mis movimientos, es uno mismo el que mueve los manipuladores que éstos tienen para poder recrear lo más precisamente un movimiento determinado. Sólo con la captura del movimiento se consigue un calco de una acción real, pero entonces ya no hablamos de arte sino de interpretación.

C.B: ¿Te parecen cosas distintas?
J.L.O: No tienen nada que ver. Uno es un actor interpretando un papel, y el otro es un animador exagerando o emulando lo que el perfil de su personaje quiere transmitir. Al final se persigue lo mismo pero una animación cartoon es imposible de recrear por un actor de carne y hueso.

C.B: Háblame un poco de tu trayectoria profesional, ¿en qué proyectos trabajas actualmente?
J.L.O: He trabajado en publicidad en Madrid, Málaga y Granada y he realizado diversos cortometrajes de animación, seleccionados en algunos festivales como el San Diego Latino Film Festival, Chicago Independent Film Festival, Imagina, AEAF(Australia) o Medina del Campo Film Festival. La realización de los cortos (“Outzide”, “Nadie”, “Sin título” y “D Aquí Allí”) han supuesto y suponen una vía de escape, de expresión, donde vuelco todas mis preocupaciones. En “D Aquí Allí”, por ejemplo, trato el tema de la construcción inmobiliaria salvaje, utilizando el 3d, pero combinado con recortables de acuarelas compuestos y animados sobre escenarios tridimensionales. “Sin título”, es un relato, una visión más bien pesimista, de la realidad cotidiana, donde las personas siguen el rebaño bien adoctrinado y manso para sobrevivir en una sociedad que obedece a una serie de compromisos que al final van a enriquecer a unos pocos. Se trata de una video-creación sencilla en la que se utilizaron acuarelas y bolígrafo sobre folios editados en programas de edición y postproducción digital. Actualmente imparto clases de animación y produzco un corto en 35mm que se llama “Mal Tiempo”.


C.B: A lo largo de tu vida profesional has hecho un poco de todo, ¿qué te aporta cada uno de estos ámbitos dentro de tu trabajo?
J.L.O: Pues me aporta la posibilidad de trabajar en aquello que me gusta, diseñando, explorando y desarrollando el lenguaje audiovisual en todas sus vertientes, ya sea en 3d o 2d. La ilustración es para mí como una catarsis, una manera de expresar mis inquietudes ante los hechos que me rodean. Sólo puedo expresar lo que me preocupa. Si eso está de moda o no, es algo que no me planteo ni estudio, casi nunca entiendo porque deben ser así ciertas cosas, como por ejemplo lo que está pasando ahora en Libia con Gadafi. En el trabajo de animación es prácticamente lo mismo, casi nunca hago algo comercial, a no ser que tenga que trabajar como operador para alguna agencia de publicidad o en alguna productora en la que se necesitan gráficos 3d para documentales de dinosaurios, del universo, programas educativos, etc. pero en estos casos son ellos quienes marcan la pauta y lo que se debe contar y cómo.

C.B: ¿Crees que el arte se entiende y valora, o que simplemente es un producto de ocio?
J.L.O: Creo que el arte está planteado como un negocio; cuando no vende, no existe y demasiadas combinaciones han de darse para que alguien te ponga en el sitio que mereces. De todas formas, para mi el arte es arte cuando hace sentir algo a alguien. Cuando eso no ocurre, y a mi me pasa a menudo con las cosas que se consideran hoy día arte, simplemente me marcho vacío. Hay demasiada preocupación por encontrar una vía nueva de comunicación y con ser el precursor de algo nuevo, y en esos coletazos, la mayoría de lo que se hace está hueco. Para mi el arte se encuentra en la sencillez de las cosas y no me refiero a que tenga que ser necesariamente figurativo, pero a veces, también lo abstracto puede ser un buen elemento decorativo y poco más.

C.B: ¿Cuáles son tus fuentes de inspiración? ¿A qué ilustradores o dibujantes admiras?
J.L.O: De niño me gustaban muchos autores de cómic, de cine... Actualmente el cómic tiende a aburrirme muchísimo, así que me inspiro en artistas que en mi opinión, aportan mucho más, como Barceló, que es un artista que no tiene miedo a utilizar cualquier elemento para contar lo que quiere contar; su manera de plasmar la realidad hace que cualquiera pueda sentir los matices, casi puedes trasladarte al ambiente africano con su calor, su color, su tierra.
En cuanto a las ilustraciones en las que me fijo, pertenecen a conceptos artísticos de películas de animación, ahí están los mejores artistas que en mi opinión, emocionan y transmiten, como el japonés Hayao Miyazaki, con películas como El viaje de Chihiro o La Princesa Mononoke, o Brad Bird, director de Los Increíbles o Ratatuille, que contó para los concepts con los ilustradores ya habituales de Pixar: Lou Romano, Ralph Eggleston, Ronnie del Carmen... y con Nico Marlet para los concepts de Cómo entrenar a tu dragón de Dreamworks.

C.B: ¿Crees que hay otras salidas profesionales para el ilustrador aparte del cómic y la publicidad ?
J.L.O: En prensa, haciendo tiras cómicas o imágenes metafóricas como las del Roto y Fernando Vicente. También exponiendo en galerías de arte, ilustrando libros o diseñando conceptos para películas de animación.

C.B: En tu página web encontramos muchos de tus trabajos, ¿en qué estilo y temática estás más interesado?
J.L.O: Siempre en la acuarela y siempre mirando de manera crítica lo que me rodea. Con una imagen y mucha imaginación puedo describir fácilmente un hecho. Normalmente suelo plasmar las noticias que más me preocupan en imágenes que ironizan o caricaturizan a los personajes protagonistas de las mismas. La caricatura es un buen elemento de expresión que me permite captar la esencia de un determinado personaje, haciéndolo interactuar con sus actos y utilizando algún elemento que lo identifique fácilmente. También trabajo con personajes anónimos y elementos combinados que me ayudan a reflejar situaciones concretas.


C.B: Cuando te pones a dibujar, ¿abordas el trabajo de alguna manera? ¿Sigues alguna pauta?
J.L.O: No creo ser muy original...hago muchos bocetos y alguna prueba de color. Utilizo mucho el lápiz o el boli en cuadernos de sketches. El proceso es rápido porque persigo la expresión, el gesto, la emoción... exagerando aquello que me llamó la atención. Suelo hacerlo mucho en mis viajes, porque es lo más rápido y al final, lo más fresco.

C.B: ¿Qué es lo que más te cuesta dibujar?
J.L.O: Los espacios; me dan pereza, además me gusta la expresión de lo que cuenta una mirada, por eso un espacio casi siempre me deja frío.

C.B: ¿Sueles experimentar con nuevas técnicas?
J.L.O: No, no soy nada curioso en ese sentido, con la animación y la acuarela cuento lo que quiero. No suelo trabajar en digital, aunque recientemente he mezclado fotos con acuarela, en photoshop, pero normalmente prefiero dibujarlo todo. También he trabajado en óleo, pero no me lo puedo permitir, es demasiado lento en secarse y no tengo paciencia para esperar, necesito elementos como la acuarela, que se seca rápidamente y me da colores muy vivos, vibrantes.

C.B: ¿De qué manera crees que han influido las nuevas tecnologías en la ilustración y el diseño gráfico?
J.L.O: No sé, supongo que mucho. Hay muy buenos resultados pero me parecen asépticos, casi se acercan al hiperrealismo, son como fotos y los que no, están tan limpios que parecen hechos en una fábrica, no me convencen, pero bueno, es otra forma de hacer que me parece muy válida aunque yo prefiero el contacto con el pincel y el papel.

C.B: ¿Te encargan normalmente los trabajos? ¿Sientes que has podido trabajar con independencia?
J.L.O: Por suerte o desgracia, casi siempre he trabajado bajo la supervisión de creativos, sobre todo en publicidad. Sólo en alguna ocasión pude aplicar mi propia idea. Cuando trabajé como director artístico fue diferente, tuve toda la libertad posible. Con respecto al dibujo, de momento soy más libre aunque aún no me he movido mucho en este terreno. Sé que la Editorial Oxford está interesada en que ilustre algunos de sus libros pero la crisis es la crisis, hasta para ellos.

C.B: ¿Hay algún trabajo del que te sientas totalmente satisfecho y al contrario, alguno con el que no te hayas sentido identificado?
J.L.O: Sí, Outzide, el corto de animación que más aceptación tuvo en festivales (se seleccionó en el Festival de Cabra en Córdoba) es quizás el trabajo que menos me gusta; lo hice con algo de apatía, me sentí demasiado responsable y no salió todo lo bien que quise, a pesar de que costó mucho dinero. Sin embargo, escribí un texto que ilustré con acuarelas y boli, muy sencillo y esquemático que creo que es lo mejor que he hecho nunca. Los dibujos no estaban coloreados sólo retintados con boli y sombreados a base de líneas finas y los exteriores pintados con acuarela azul.


C.B: Háblame de la galería de Montreal donde expones tu obra actualmente. ¿Cuál es su línea de trabajo?
J.L.O: Es una empresa que apuesta por la venta y exhibición de originales que normalmente han servido para contar historias de héroes y villanos en diferentes editoriales de cómic e ilustración. Tienen dos galerías en Montreal y una casi recién estrenada en París y basan parte de su éxito en apoyarse en autores conocidos del cómic con los que llegan a acuerdos para la promoción y exhibición de originales. También apuestan por autores noveles que como yo, hagan cómic o ilustración y su criterio de selección va en función de la calidad y lo que transmiten esas imágenes. En mi caso concreto, estaban enamorados de dos trabajos míos: una caricatura de Obama con una manguera y de fondo, el mundo en llamas y otra de la estatua de la Libertad pescando el avión que se estrelló en las aguas del río Hudson.

C.B: ¿Cómo surgió la oportunidad de ser representado por ellos? ¿Has trabajado con otras galerías?
J.L.O: Se pusieron en contacto conmigo a través de mi web y me hicieron un contrato por un año. Meses antes, una galería gallega me ofreció algo parecido... pero eso, sólo parecido (de lejos) porque yo tenía que pagar 500 euros en promocionarme y correr con los gastos del dossier, los carteles publicitarios, tarjetas... así que no quise hacerlo.

C.B: ¿Cómo ves el panorama actual en España?
J.L.O: La situación es difícil, como en el resto del planeta pero creo que en España no se apoya a la creación artística, hay una cultura pésima que define al artista como alguien que hace lo que quiere y no se valora en la medida correcta. De todas formas, poder dedicarse a esto, ya es en sí mismo un privilegio. Si estás pensando en la fama o el dinero, mejor te dedicas a otra cosa. Yo al menos soy feliz pudiendo dibujar un rato cada día aunque sea para mi, como catarsis.

C.B: ¿Asistes a exposiciones de arte?
J.L.O: Si, constantemente. Recientemente asistí a una exposición en una galería pequeñita de Barcelona donde había algunos cuadros de pequeño formato con momentos cotidianos que me parecieron preciosos, estaban mezclados con otros estilos, así que no me fijé en el nombre del autor. Hace poco vi otra en Madrid de Guillermo Oyáguez que me encantó. Me gustan aquellos artistas que plasman momentos sencillos, que transmiten la temperatura de una ciudad, sensaciones de vacío o al contrario pero que en definitiva, recrean el ambiente en cada uno de sus viajes, aquello que les llamó la atención. Siempre me tiene que aportar algo que yo pueda identificar con sensaciones propias, sino no lo entiendo y tampoco me esfuerzo por hacerlo. Las ferias de arte suelen saturarme, acabo mareado, demasiada información como para poder disfrutar con la contemplación; en ARCO me pasó los dos únicos años a los que asistí aunque entiendo que como promoción, no hay nada mejor.

C.B: ¿Quién crees que debe valorar al artista?
J.L.O: El que tenga sensibilidad para verlo, que no siempre responde al típico mecenas.

C.B:
¿Crees que la sensibilidad artística se educa?
J.L.O: Si, pero también hay gente con más sensibilidad que otra.

C.B: ¿Crees que por eso hay gente que no valora a los artistas? ¿Crees que todos los artistas merecen la misma valoración?
J.L.O: Supongo que hay de todo. Creo que hay muchos artistas con mayúsculas que son y serán desconocidos siempre y otros que son valorados y que en mi opinión, no aportan nada. A mi no me gusta Gordillo, ni Tapies, ni Miró y no me gustan porque no me transmiten nada, no porque usen una técnica u otra.

C.B: ¿Frecuentas algún portal de ilustración online? ¿Te interesa lo que se publica sobre arte?
J.L.O: No suelo hacerlo y no porque me moleste la crítica ni nada parecido, es bueno poder criticar lo que se hace, como es bueno criticar sobre cualquier otra cosa. Todo arte merece ser expuesto en cuanto arte, pero vuelvo a lo mismo: en mi opinión, el arte es aquello que conmueve en un sentido u otro. Si se pretende dar un giro para crear algo novedoso, bien, siempre y cuando sea algo que el espectador pueda sentir en su significado artístico o pueda sintetizar o metabolizar dentro de su ser.

C.B: ¿Tienes metas específicas como ilustrador? ¿Qué te gustaría hacer en un futuro?
J.L.O: Ilustrar libros es lo que mas ilusión me haría o publicar en prensa. Mi gran amigo Fran Bravo lleva haciéndolo años y lo hace genial. Jorge González me parece un autor increíble, con pocas líneas expresa una variedad enorme de matices. Daniel Vasconcellos es un americano de origen portugués con un talento imponente y fresquísimo.




Sitio web de José Luis Ocaña: http://www.joseluisocana.com
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