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Traducciones

Entrevista a Antoni Muntadas
escrito por Cristóbal Farriol.   
29 de septiembre de 2007

En el marco de la muestra Muntadas/Bs.As., el historiador y crítico de arte Robert Atkins realizó una serie de charlas. Entre ellas, la titulada “Arte hoy: Prácticas multidisciplinarias y colaborativas”. Al final de aquella presentación, me acerco a él para preguntarle qué lugar le ve posible a la obra de arte, ante un público cada vez más acostumbrado a recibir solo imperativos, sin dejar lugar a su capacidad de elección. Atkins me responde que ese lugar lo ve en la media, en los medios masivos. Hacía solo unos minutos que Atkins había cerrado su charla hablando de los “Yes-men”, como un grupo de artistas que, mucho más que usar los medios, se transforman ellos mismos en los medios, pero de una forma totalmente subversiva, como un Caballo de Troya. Entre las otras obras a las que Atkins hizo referencia aquella tarde, estaba “The file room” de Muntadas, la base de datos de casos de censura, permanentemente actualizada por los mismos usuarios. Una obra que existe como página web, y al mismo tiempo, una obra construida permanentemente por los espectadores.

Exposición Muntadas/Bs.As, en Espacio Fundación Telefónica, Centro Cultural de España en Buenos Aires, y Centro Cultural Recoleta.
Junio, julio y agosto de 2007.

En el marco de la muestra Muntadas/Bs.As., el historiador y crítico de arte Robert Atkins realizó una serie de charlas. Entre ellas, la titulada “Arte hoy: Prácticas multidisciplinarias y colaborativas”. Al final de aquella presentación, me acerco a él para preguntarle qué lugar le ve posible a la obra de arte, ante un público cada vez más acostumbrado a recibir solo imperativos, sin dejar lugar a su capacidad de elección. Atkins me responde que ese lugar lo ve en la media, en los medios masivos. Hacía solo unos minutos que Atkins había cerrado su charla hablando de los “Yes-men”, como un grupo de artistas que, mucho más que usar los medios, se transforman ellos mismos en los medios, pero de una forma totalmente subversiva, como un Caballo de Troya. Entre las otras obras a las que Atkins hizo referencia aquella tarde, estaba “The file room” de Muntadas, la base de datos de casos de censura, permanentemente actualizada por los mismos usuarios. Una obra que existe como página web, y al mismo tiempo, una obra construida permanentemente por los espectadores.

The File Room - Muntadas

Pocos días después, en el Centro Cultural Recoleta, hubo un encuentro entre Muntadas y varios artistas y gestores culturales. En esa instancia de diálogo, Muntadas respondió a preguntas de varios de los asistentes. Por esas fechas, en todo Buenos Aires se podía ver la frase “Atención: la percepción requiere participación”, reproducida en diferentes dispositivos urbanos. Es en ese contexto, con esa frase presente en toda la ciudad, que me llamó muchísimo la atención una de las preguntas que se le hicieron esa tarde, acerca de si podía dar, a los espectadores, indicaciones para una mejor y más expedita lectura (o interpretación) de sus obras. Es a partir de aquella intervención que luego, un día después, inicio mi entrevista.



Cristóbal Farriol: Rememorando el encuentro de ayer, y específicamente la pregunta sobre “dar indicaciones de lectura al espectador”, me he dado cuenta que mucha gente busca en la obra de arte una suerte de monosemia. Piden que les den las claves para llegar a “el” sentido, como si fuera único, y como si estuviese oculto y hubiese que extraerlo…

Antoni Muntadas: Una respuesta sería el por qué de la noción de instalación: precisamente, para una lectura no lineal. Justamente para dar a la gente la oportunidad de entrar en el trabajo y configurar… En parte es lo que digo en “warning: perception requires involvement”, de manera que tienes que crear tu propia lectura… ¿no? Creo que esa es la idea del “warning: perception requires involvement”.
 
ATENCIÓN: LA PERCEPCIÓN REQUIERE PARTICIPACIÓN.


CF: Bueno, justamente a la entrada de cada una de las tres exposiciones que tienes acá, y también en las calles de la ciudad, aparece tu letrero “Atención: la percepción requiere participación”, que es un poco lo que le respondiste a ella.


AM: ¡Claro! Está bien que haya podido poner los letreros públicos. La semana pasada hubo problemas por cuestiones políticas (La semana anterior había sido el ballotage para las elecciones de Gobierno de la Ciudad de Bs. As., por lo cual todos los espacios estaban cubiertos de letreros de las campañas de los candidatos).


CF: Sí, ya se pueden ver bastante por la ciudad. Lo que quisiera saber es qué te llevó a hacer esos anuncios en tus exposiciones.


AM: No es un anuncio, es una frase que vengo utilizando desde el año noventa y seis, que en cierta forma es una reflexión que acompaña las obras, en el sentido que incitan a cierto envolvimiento. La frase original es “warning: perception requires involvement”, donde “involvement” puede ser traducido como “participación”, como “envolvimiento”, “compromiso”. En inglés este concepto es más preciso.

En el catálogo “On translation” (Disponible en Buenos Aires en la mediateca del Espacio Fundación Telefónica, y en Chile en la Central de Documentación del CCPLM) hay un capítulo dedicado a la obra “Warning…”, pues ésta forma parte de toda esa serie de obras, cuyo concepto fundamental es la traducción, en tanto traducción cultural. Esto excede lo que es la traducción de un idioma a otro. Incluye lo que es la informatización de elementos de la realidad tangible: estadísticas, índice de muertos por sida en los países de algún continente, porcentaje de ciudadanos con telefonía, tal como se ve en su obra “On translation: la mesa de negociación”.
La frase “Atención…” aparece por primera vez reproducida en Rotterdam, en 1999, pero fue en Ginebra, un año después, que fue dispuesto como una intervención titulada “On Translation: Warning”. En el catálogo “On translation”, Olivier Kaeser y Jean-Paul Felley se refieren a este letrero como un “antídoto” contra la pasividad, abulia, costumbre de información previamente digerida, y “automatismo” del receptor, apelando a la capacidad de ser un espectador activo. Esto produce una curiosa tensión: si bien la serie de letreros de “Atención…” está configurada valiéndose de formas y estrategias de la massmedia informativa, incluso publicitaria, el contenido de esa frase nos invita a tomar una posición sumamente diversa a la del receptor de publicidad. Pues mientras la publicidad busca la obediencia del consumidor ante su imperativo “consume”, la invitación que hace Muntadas deja espacio para que sea posible un sujeto (y no un autómata) capaz de leer la obra, y construir un sentido.
 
CF: Siguiendo con la frase de “Atención…”, las veces que has visitado tus exposiciones ¿cómo has visto al público en cuanto a participación?

AM: Yo no hago sociología de mi trabajo. Soy responsable del proyecto, y en el momento que está hecho pasa a formar parte de lo público. Es algo que hoy discutía con alguien, de la idea de que, desde la perspectiva del lenguaje, la “audiencia” era más pasiva, y el “público” más activo. No hay ninguna evaluación, ningún control, ninguna sociología sobre el trabajo. Evidentemente, es interesante que la gente lo vea y que se confronte al trabajo. Pero no hay un seguimiento.
 
HISTORIA Y CONTEXTO

CF: Lo que veo en muchas de tus obras, por ejemplo en “Il giardini”, en Venecia, es que tomas como referencia la historia y el contexto del lugar. Una de las obras que presentaste en Espacio Telefónica fue hecha para Argentina (Media Sites/Media Monuments), y toma el lugar y la historia. Me gustaría que me hablaras sobre eso.


AM: Bueno, creo que ayer lo hablé con detalle, en el encuentro con artistas y gestores. “Media Sites/Media Monuments” se ha hecho sobre el contexto de Buenos Aires, desde 1975. La sensibilidad hacia la memoria colectiva acá es muy grande, entonces lo que tiene ese trabajo, y que quizás lo diferencie de una simple recopilación de testimonios, es que esos testimonios atraviesan el filtro de los procesos mediáticos, de cómo fueron fotografiados en su momento, y como ahora, que ha pasado el acontecimiento, cómo esos mismos espacios transmiten o no transmiten ese mismo acontecimiento. Las ideas de vacío, de olvido, son situaciones que se han ido transformando a partir de la cotidianidad y del uso de esos espacios después del acontecimiento pasado.


CF: Como generar un eco, o una resonancia.


AM: Hay un proceso de tiempo y espacio. Es ver el mismo espacio a través de una diferente temporalidad, después del “ruido” mediático.


CF: En cierto sentido, me hizo recordar la película “La vida de los otros”. A lo que me refiero es que, si bien es una película ambientada antes de la caída del muro, me pareció que generaba cierta resonancia en la actualidad, en lo que respecta a todo lo que hoy se invierte en inteligencia en la UE, en la llamada “guerra antiterrorista”.


AM: Yo creo que es muy diferente. En la película se ve cómo las decisiones públicas afectan a vidas personales. Tiene que ver con sistemas de vigilancia, como los de la CIA, el FBI, la STASI, la DINA o la INTERPOL. ...y su incidencia en las vidas humanas y sus contemporáneos... He hecho otros trabajos que pueden tener esta relación. Trabajos que tratan sobre el miedo.


CF: A lo que me refería era a una obra que, aun hablando de un pasado, genera cierta resonancia en la actual contingencia. Por eso quería preguntarte lo siguiente: sin contar la obra “Media sites/Media monuments Buenos Aires” -tu obra hecha para Argentina- las otras obras montadas ¿en qué forma crees que puedan generar resonancias de sentido en la actual contingencia argentina?

AM: Bueno, soy responsable de esta obra nueva, a la cual he dedicado el tiempo necesario, y el curador es el responsable de sugerir las otras obras, evidentemente en diálogo conmigo. Pero yo no hago la historificación ni el diseño de la exposición. Yo hago un proyecto en que hay un dispositivo de exposición, y a partir de ahí el dispositivo opera con el curador, que conoce el lugar, los espacios, conoce el contexto, la audiencia, los presupuestos, etcétera. Este dispositivo lo he hecho en otras ciudades, como en Bremen, Ginebra, o México D.F., que son lugares distintos, y las obras que han acompañado a la obra nueva siempre han sido diferentes, porque el lugar y el curador son diferentes, y le interesa construir un discurso, a partir de las relaciones que pueda haber entre la obra nueva y las anteriores.


CF: Cuando asisto a una exposición, demoro cierto tiempo en poder leerla. Al principio vienen primeras impresiones, que suelen ser lecturas un poco simplistas, reducidas a un asunto de apariencia, pero la cosa siempre es más compleja. Entonces, cuando voy al CCEBA y veo documentación, o veo videos de hace más de una década, viene la primera impresión, consistente en que la exposición sería una retrospectiva. Pero después me doy cuenta que no es realmente así, no solo porque tiene obras nuevas, sino porque tiene una obra como “the file room”, que es una obra que siempre está actualizandose en su base de datos.


AM:
Yo creo que son obras que forman parte de un proceso. Es un trabajo fluido, continuo.


CF: “The file room” es como un río.


AM: Incluso otras obras de “On translation” se recontextualizan. Y en la recontextualización, la obra se convierte en otra cosa.


CF: Y “The file room” tiene eso que permanentemente se le añade información, entonces siempre crece. Nunca va a estar obsoleta, tal como decías ayer: cuando un catálogo lo cierras, ya está obsoleto, pero si está continuamente actualizándose, se hace siempre actual.
 
CENSURA Y CONSENSO

En el CCEBA, entre todos los videos exhibidos, se encuentra “TVE, primer intento” (1989). Este había sido hecho por Muntadas por encargo para el programa Metrópolis, de la Televisión Española. Aun así, nunca llegó a emitirse, habiendo sucumbido a una supuesta censura. Es esa experiencia la que lo motivó a iniciar la obra “The file room”, base de datos accesible por Internet, de casos de censura a nivel mundial, tanto históricos como recientes. Este archivo está en permanente actualización, pues las mismas personas pueden aportar sus propios casos de censura.
Es a propósito de “The file room”, que otra de las conferencias de Robert Atkins trató sobre lo que él llama la censura camuflada. Esto, a partir del marco teórico de su libro “Censoring culture: Contemporary threats to free expression” (2006, The New Press, E.U.A. El libro aun no se encuentra disponible en castellano). En términos principales, lo planteado consistió en advertir que el día de hoy, la censura no se ejerce como en las viejas oficinas burocráticas, con un censor tijereteando textos, fotografías, o cintas de cine. La inhibición o supresión de una idea se lleva a cabo hoy bajo diferentes formas, guiadas no exclusivamente por poderes políticos, sino económicos. Todo esto puede generar, por ejemplo, la marginación de ciertos autores por no tener viabilidad comercial. La prohibición de exhibición de alguna obra por protección de derechos de autor también puede funcionar como una estrategia de censura. También se plantea la falacia acerca de que no habría censura en las actuales democracias. Las omisiones producto de un consenso entre dos mociones (o intereses) conflictivas pueden también considerarse, en ciertos casos, una forma de censura. Entre todo su inventario de formas de censura, finaliza refiriéndose a la autocensura, la cual si bien es la que nos permite vivir en civilización (en cuanto a renunciar a mociones perjudiciales para el semejante, confiando en que el resto ha de renunciar a ello también), también muchas veces suele existir como una internalización de los agentes opresores, sobre todo al haber vivido un régimen totalitario.


CF: Tú trabajas mucho con los medios. Robert Atkins, en sus charlas, también habló de los medios, y de esas censuras camufladas que a veces ejercen. Yo quisiera saber si en tu historia como artista, aparte del caso de censura por parte de TVE que sufriste, pasaste otra vez por una experiencia parecida, aunque sea camuflada.


AM:
He presentado proyectos que a veces podían generar situaciones un poco complicadas. Recuerdo haber trabajado para la parte cultural de las Olimpiadas de Atlanta, con el proyecto “On translation: the games”. Hubo un momento en que vislumbré que en ese territorio a lo mejor se podía generar… no se si una censura, pero a lo mejor podía implicar una situación de concesiones. Y tuve que confrontarlo. Incluso pedí una carta asegurándome una total libertad. Cuando trabajo en plena libertad, si veo que hay problemas, o los confronto y aclaro, o lo dejo. Pero yo creo que… evidentemente es muy psicológico esto de la autocensura, y hasta qué punto eres consciente de decisiones que pueden afectar la obra. Pero yo diría que no ha habido fenómenos conscientes de censurarme yo mismo.
Yo creo que estos fenómenos de autocensura, sobre todo en situaciones políticas autoritarias -como en la España de Franco- yo creo que es un elemento que se ejercía con mucha notoriedad, que había gente que veía y sabía que había unos límites.

CF: Si, y esto se hace similar a la instrumentalización del miedo, como figura en la utopía utilitarista de Bentham.

AM: Y creo que eso ha ido in crescendo, y seguramente lo que es censura o autocensura se ha ido proyectando en el sentido del miedo. De algo de esto, relativo al miedo, por cierto, se plantea en “On translation: Fear/Miedo”.


CF: Se ahorran muchos recursos cuando la gente se vigila a sí misma, y entre ellas mismas. Eso es sumamente utilitarista. Pero volviendo a tu trabajo de Atlanta, me contaste que ahí vislumbraste que debías hacer concesiones entre tu idea de obra, y la de los organizadores.


AM: En esos casos, la relación que tienes con el curador es muy importante. Con él ves cómo la obra dialoga y se desarrolla. Es a la vez interlocutor, cómplice y "sparring".

CF: Entonces el límite que pondrías a las concesiones parece ser, o lo enfrentas y te dan total libertad o te retiras. No aceptarías negociar, finalmente, una obra que satisfaga ambas partes, donde, al final, cada parte queda tan satisfecha como insatisfecha.


AM: Es que no parecería una obra con una posición en particular. No sería una obra que me represente. Una obra hecha mitad y mitad, para el consenso, simplemente no la haría.

 


 



Links:


http://www.thefileroom.org/
http://www.robertatkins.net/
http://www.espacioft.org.ar/VerExposicionMuestra.aspx?submenu=6&id=22
http://www.cceba.org.ar/evento/evento.pl?evento=327
http://www.centroculturalrecoleta.org/es/web-ccr.htm

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