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Documenta 12: Lo multicultural en corral ajeno.
escrito por Daniel Reyes León   
02 de diciembre de 2007
   En la documenta 12 de Kassel 2007, fuimos invitados como revista a colaborar en el proyecto documenta 12 magazines. Proyecto en el que participamos elaborando una serie de ensayos relativos a la producción local de arte contemporáneo y los temas propuestos por el grupo editorial de d12m: ¿Es la Modernidad Nuestra Antigüedad? - La Nuda Vida - ¿Qué Hacer? Educación. Estas colaboraciones fueron abiertas a diferentes personas externas a nuestra revista, las cuales amablemente cedieron su tiempo y sus conocimientos al proyecto. Sin embargo, algunas observaciones surgen como participantes del proyecto y como asistentes al evento Documenta. En una serie de puntos reflexionaré sobre lo acontecido en Documenta 12 y las implicaciones de la escritura de arte en un evento validado históricamente, pero que en esta ocasión adoleció de serios problemas para enfrentar la realidad de un arte que se encuentra más aglomerado por el mercado de los eventos que por su necesidad de proponer y estimular las relaciones culturales.

 

1. El Retorno al diálogo centro-periferia desde el centro.


   Documenta ha dejado claro en esta versión que el interés sobre las propuestas artísticas convocadas y enmarcadas para la ocasión está centrado en problemáticas netamente centroeuropeas. El retorno a una reflexión extremadamente local (consciente o no) contiene una respuesta implícita a lo que Catherine David realizó hace exactamente 10 años atrás en relación a establecer diálogos de centro-periferia.
   Se nota la necesidad de un retorno al sentimiento comunitario en la comunidad Europea que se ha visto amenazada por el rechazo popular a la constitución, el constante sabotaje de Estados Unidos y las fuertes divisiones socioculturales que surgen a partir de los nacionalismos.
Los leit motiv que convocan tanto la exposición como la reflexión artística de documenta 12, establecen ejes que se sitúan entre la propia historia de Europa y las conexiones que desde allí se establecieron con las realidades históricas de otros lugares del mundo. Si bien la construcción cultural de una gran parte del mundo se ve afectada por la nomenclatura social surgida desde el continente europeo, el hilado fino de los detalles que hacen la diferencia se dejó de lado, privilegiando las democráticas imposiciones de una mayoría globalizada, o mejor dicho de un diálogo de comunes acuerdos que imposibilitan el posicionamiento de problemáticas locales.


2. Documenta Magazines ¿Es Documenta Magazines nuestra antigüedad?


   Un proyecto de tintes mesiánicos es el de documenta 12 magazines. Documenta siempre lo ha sido y muchas veces lo ha logrado. Con una pretensión que vio desbordados los mecanismos de producción humanos y económicos, documenta magazines es la gran mentira de la Documenta 12. El proyecto se centraba en interconectar a diversas revistas del mundo mediante una intranet (una red de acceso restringido) en la que participarían los editores y colaboradores de las revistas participantes para, desde allí construir un contexto de escritura que permitiera tomar el pulso a la producción de arte mundial. Nosotros (arteycritica.org) como revista digital y productores de contenidos en relación a las artes visuales en el contexto latinoamericano fuimos invitados; sin embargo la ambigüedad existente desde un principio por parte de la organización y producción del proyecto no solo nos traspasó la sensación de desconfianza con la que ellos fueron desarrollando d12m, sino que nos trajo más de algún problema con los potenciales colaboradores. La intención de que las revistas se transformaran en intermediarios, debido a una serie de condiciones de cesión de derechos y nociones de colaboración unilaterales desde las revistas hacia el proyecto, no solo se vio tergiversada por muchas personas, sino que apeló al hecho que documenta hacía un favor invitando a las revistas, las cuales normalmente permanecen en un sórdido anonimato y circulan entre las comunidades de intereses particulares que cada revista desarrolla. Esta situación de pago simbólico, restringió de manera radical e inflexible, el intercambio real y la participación de los “colaboradores”. Se privilegió un intercambio a nivel virtual, un intercambio que privilegiara los productos cedidos al proyecto, de manera que toda relación real entre las revistas pasara a un segundo plano. Esta situación se reflejó en dos hechos plausibles tanto por la producción de d12m como por cada una de las revistas participantes: primero, la intranet fue operacional recién cuatro meses antes de la inauguración de d12m, y segundo, el foro que se construyó en dicha intranet adolecía de serios problemas estructurales que impedían el debate, teniendo una ingeniería de red como la de los primeros foros que se crearon en Internet hace aproximadamente 10 años atrás, así como teniendo un postulado extremadamente positivista en las temáticas a desarrollar, como si del arte se pudieran extraer situaciones objetivas que no cambiasen ni con el tiempo ni con los lugares.
Por otro lado, la deslocalización de las colaboraciones sufría de dos problemas que nunca fueron siquiera enfrentados como parte del desarrollo del proyecto. Uno eran los idiomas, y otro era esa curiosa mixtura entre ser difusión y ser reflexión. El primero lo podríamos entender en relación a que documenta se planteó a si misma volver a establecer un diálogo desde el centro hacia las periferias culturales –siendo centroeuropa el centro del debate- estableciendo como idioma universal de intercambio el inglés. Sin embargo el costo de las traducciones tuvo que ser asumido por las mismas revistas, lo cual en nuestro caso es completamente irrisorio al no tener ninguna entrada comercial que permitiese costear este trabajo. La traducción es un trabajo que si bien se vincula a la escritura, no es inherente a la producción textual en relación a las artes visuales. El segundo es un problema típico de la publicidad ingeniosa y más bien de lo que se habla cuando se habla a una comunidad global conciente del fenómeno de traspaso entre lo local a lo global, cuando se pierden las sutilezas de un lenguaje que apela a determinadas situaciones de los contextos culturales y deben ser puestos en una plataforma de acceso universal: La exposición de problemas reflexivos sobre la producción mundial de arte se vio transformada en una exhibición de las cualidades locales de esa misma producción, dejando a un costado los contextos que decepcionan y apoyan esas producciones, blanqueando la participación en pos de adecuar el lenguaje al flujo de intercambio.
Los ritmos y velocidades no son idénticos en el caso de las más de noventa revistas que participamos, y eso condensó los grupos de interés y se produjo un marcado intercambio regional que, salvo en algunas valoradas excepciones, logró superar los problemas de la pretensión universal.

   Otra curiosidad fue la aparición de Taschen en el juego editorial de Documenta 12 Magazines. Si bien todos somos testigos de la importancia de Taschen en la promoción y difusión del arte contemporáneo, la aparición de la gran casa editorial supuso un juego jerárquico de verticalidad comercial que en ningún caso se hizo explicitó a los editores de los revistas (al menos, como editor, nunca fui informado de la coedición de la revista con dicha casa editorial), distanciando aún más los objetivos planteados a las revistas participantes y los objetivos del grupo organizacional del proyecto. De alguna manera nos decían: ustedes hagan de hippies colaborativos de modelo horizontal usando la herramienta que les hemos creado (que llegó tarde) mientras nosotros nos encargamos de vender los subproductos documenta a un mercado establecido en el que el modelo colaborativo de funcionamiento no puede participar. Y justamente allí hay un asunto muy delicado, se nos hace utilizar esa herramienta para justificar el proyecto en sí, pero nunca para validarlo como un mecanismo de intercambio comercial. La curiosidad de Taschen no radica en el precio final del subproducto documenta en el cual hemos colaborado, sino en que anula completamente un discurso difundido entre los participantes y que focalizaba la cuestión del intercambio en procesos con otra tasación (igualmente económica) otorgando una posibilidad a revistas modestas y sin capital de funcionamiento - como la nuestra - a tener una palestra válida para proponer y argumentar superando las limitaciones dadas por la asimilación de la precariedad.

   Novelar este asunto puede ser un error, pero de alguna manera, la invitación a Documenta 12 Magazines solo trajo un gran beneficio, el intercambio entre las revistas; sin embargo dicho intercambio ya existía entre muchos de nosotros, incluso antes que llegase George Schöllharmer y su discurso colaborativo universal. Ese intercambio se basaba en la antigua noción de trueque o en la nitidez que dan las líneas editoriales que aúnan intereses comunes, o que abogan a una universalidad a partir de los fenómenos particulares del “arte”. No es mi intención cuestionar con argumentos anquilosados en el tiempo las estrategias de mercadeo necesarias para gestionar un proyecto, pero si me parece pertinente revisar las condiciones en las cuales se invita a los generadores de contenidos escritos. Porque al fin y al cabo: primero, las jerarquías en trabajos colaborativos se dan a nivel de objetivos, y 2, los contenidos intercambiados en d12m no eran un objetivo principal, tal como explicaré en el siguiente párrafo.


3. El proyecto por el proyecto.


   Cuando se nos presentó el proyecto se nos delineó un interesante trabajo en progreso que, si bien planteaba serios problemas estructurales para la adaptación del mismo al quehacer de cada revista, se centraba en el intercambio y la visibilidad internacional en el seno de un gran proyecto expositivo. Sin embargo y para sorpresa de muchos de los editores presentes en Kassel, la evolución del proyecto y la puesta en marcha de su plataforma no implicó ningún cambio en la manera de enfrentar el discurso del mismo una vez en marcha. En términos simples, la apariencia que se genera es que el proyecto se creo y se fundó bajo unos postulados que debían someterse a discusión a través de la participación de las revistas, pero que, sin embargo, en su punto culmine durante la exhibición en Kassel, seguía manteniendo los postulados originales como si la actividad generada entre las revistas no tuviese ninguna influencia con las ideas relacionales del proyecto. Un proyecto por el proyecto, una revista de revistas, con su versión impresa y su herramienta web para el intercambio y la difusión de artículos entra las más de noventa revistas participantes. A fin de cuentas el objetivo era la herramienta de intercambio, en ningún caso sus contenidos.


4. Velocidad critica dice ¿Qué nos importa documenta? ¿Qué nos importa?


   La revista mexicana Velocidad Crítica se limitó a enviar un plegable en el que explicaba las razones de su desencuentro con documenta y en general con todas las grandes exposiciones. Lo cortés no quita lo valiente, los que nos implicamos más allá en el proyecto carecíamos de algo esencial que si nos entregó Velocidad Critica. Documenta hoy en día tiene una mínima diferencia con una feria de arte, y tanto su propuesta curatorial como sus planteamientos reflexivos en torno a la producción artística están absolutamente sometidos al abstracto constructo que es hoy en día el arte contemporáneo internacional. Esto deja entrever las duras disposiciones del espectáculo como dominio de la reflexión y la mansa respuesta de una colectivización que ya parece estar dormida en sus laureles. Es para volver a pensarlo, desde los contextos locales ¿qué nos importa documenta? El “libre” acceso a la comunicación nos hace cuestionar si realmente la posición que se debe tomar frente a un gran evento de los profesionales del arte incumbe realmente a los acontecimientos culturales de las periferias, o simplemente si Documenta es para Latinoamérica una periferia. Volvemos diez años atrás, pero es que en esta documenta 12 volver hacia atrás pareciera ser la solución a todos los problemas, como si la moda vintage se hubiese apoderado de la cuestión y la noción de “propuesta” necesitara ser digerida y sobre explicada al modo de un historiador. Los mayos del 68 ya pasaron y, si bien es necesario respetar los caminos trazados desde allí, un gran evento no tiene porque anquilosar la discusión bajo el revisionismo de tiempos mejores.

continua en Documenta12 Los Temas



Nota: El plegable de velocidadcritica se puede descargar en pdf aquí:

 

Comentarios
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david   |190.160.96.xxx |2008-02-12 00:02:01
todavia no me queda claro exactamente de que se estan quejando, quiero decir, cual es el modelo que proponen?
me parece a veces contradictorio decir esto esta malo y no tiene que ver conmigo pero me dio poco apoyo, me confunde un poco.
en lo personal la curatoria ultima me parecio una especie de "amortizacion", si se puede decir asi, de los plantemientos de 1997, y 2002, que creo todavia no han sido dimensionados en la progresion que llevaba, o tal vez si y por eso el cambio de viraje curatorial.
Daniel Reyes León     |81.202.47.xxx |2008-03-17 07:08:09
Primero que nada, no nos estamos quejando sino que hacemos honor al nombre del sitio "arte" y "critica" porque creemos en la crítica como aportación a la flexibilidad y diferencia de los discursos. No es que todo esté malo, pero si que tiene una lectura crítica.
En relación a los apoyos, la cosa es simple. Nunca hemos recibido subvenciones y sin embargo tenemos contenido como para crear interés internacional de los productos culturales generados en chile. Al final y como siempre es una cosa de dineros pedidos y no dados, aunque suene crudo decirlo así.
En relación a la curatoría y su diagrama, es algo que da para hablar mucho tiempo ya que, tanto los ejes como las políticas culturales europeas del momento, así como la noción de Comunidad Europea, necesitan encontrar raíces que fortalezcan la noción de comunidad por sobre la fragmentaria localización. Ahí si que hubo un claro viraje curatorial. Tienes el caso actual de Albania o de Kosovo, o el mismo rechazo popular francés a la constitución europea como ejemplos de una repolitización de los agentes culturales europeos.
saludos
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